| La Aventura del bolo alimenticio comienza en la boca y se continúa a lo largo del tubo digestivo.
Recibe al paso una lluvia de enzimas y de fermentos que le vierten copiosamente el intestino delgado, el hígado, la vesícula y el páncreas, en un orden y en condiciones fisiológicas locales dadas.
No se concede nunca bastante importancia en el trabajo de esta inmensa fábrica que toma los alimentos introducidos, se los clasifica, en glúcidos, prótidos y lípidos, y los "reparte" en partículas elementales directamente asimilables.
Estas funciones son primordiales y deberían controlarse en primar lugar, ya que determinan el estado de salud posterior del organismo.
Mala digestión, mala asimilación.
Si se prolonga, este estado causa un ensuciamiento del organismo y toda una cascada de consecuencias: tinte mate, cansancio, reducción del entusiasmo y la vitalidad hasta las patologías más temibles de los metabolismos perturbados.
Todo esto comienza trivialmente por una pesadez después de las comidas y la impresión de "non digerir", que "esto no pasa del estómago".
Dime què comes, y té diré quien eros !
Dime cómo digèreras, y te diré cómo te vas !
DIGESTOBIO contiene sustancias muy conocidas para su acción digestiva, absorbiendo el hígado y la vesícula, y activando la digestión de las proteínas.
.......................... Ingredientes : Piña, Anís, Hinojo, Papaya, Rábano negro, Magnesio.
Consejos de Utilización : 2 cápsulas antes de las principales comidas.
Acondicionamiento : 120 cápsulas de 580 mg.
Precio : 29 euros el pildorero de 120 cápsulas. | | |